¿Cómo sacarle el máximo provecho a tus clases de danza oriental?
Cada cuerpo tiene sus propios bloqueos, y hay movimientos que te saldrán más fácilmente que otros. Por eso debes trabajar más en aquellos que te resulten más difíciles.
La danza oriental te irá abriendo los canales energéticos del cuerpo y te irá haciendo más flexible. Ya verás que si practicas con ánimo, diversión y constancia los pasos que aprendéis en clase, te irás haciendo a ellos antes de que te des cuenta.
Te recomiendo que guardes un momento del día para ti, busca un rincón de tu casa donde estés sola y a gusto y practica.
Ponte música árabe, mírate al espejo y practica los pasos uno por uno, repitiéndolos muchas veces al son de la música. Lo que yo hacía cuando empecé a aprender era dedicar canciones enteras a improvisar solo con una parte del cuerpo. Como la danza del vientre consiste en aislar, ese método me resultó muy fructífero.
Por ejemplo, dedicaba canciones enteras a mover los brazos, los brazos con las manos, el pecho, o incluso los brazos con las manos y el pecho. Así mi cuerpo se iba haciendo al control de cada zona y luego a la coordinación de varias zonas.
Lo mismo repetía con las caderas, les dedicaba canciones enteras mientras miraba en el espejo cómo los hacía.
Pero no era lo único, también dedicaba canciones a bailar como me saliera, danzando con todo mi cuerpo sin mirarme al espejo, dedicándome solo a sentir la música y expresarme. En estos ejerciocios lo mejor es no pensar en si lo estás haciendo bien o mal, no importa ¡nadie te está mirando!, simplemente baila, siente la música árabe, viaja a oriente con los movimientos y los sonidos.
A esto último era a lo que dedicaba más tiempo, porque era lo más divertido y lo más gratificante. Aprendes rápidamente sin darte cuenta, tu cuerpo se va haciendo a la danza oriental y empiezas a combinar movimientos con todo el cuerpo y a aprender cómo expresarte, esto es, ¡aprendes a bailar de verdad!
Otra cosa que os recomiendo es que metáis música árabe en vuestro mp3 o mp4. Si no estás acostumbrada a escuchar música árabe puede que haya momentos en los que te canses, pero insiste, cierra los ojos, escucha los instrumentos y deja que tu imaginación vuele.
Cuando haya pasado una temporada escuchando esta música te darás cuenta de que la entiendes, empiezas a sentir que te transmite y cuanto más pase el tiempo y sigas escuchándola más irás entrando en la energía, hasta que llegue el momento en que la sientas como tuya también.
Por último recuerda que es muy importante calentar antes de bailar y estirar después.
El momento del estiramiento puede llegar a ser muy mágico también. Yo a veces cuando practico sola enciendo velas, pongo incienso, estiro con música oriental relajante y medito al final. Los resultados son muy gratificantes. Te relajas, empiezas a ver las cosas con más distancias y el camino se aclara.
Espero que estos consejillos os sirvan de mucho.
Un beso y ¡no pares de danzar!

Me ha gustado mucho lo cercano y personal que es este post, y lo bien que transmite tu pasión por la danza y la música árabe. ¡Sigue siendo tan encantadora! ¡Un besazo!
ResponderEliminargracias Marina! Un besazo para ti también!
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