Danzar es sentir y celebrar la vida, la expresión del alma a través del cuerpo. Danzar es ser la Divinidad y el Universo con la música como suelo y el infinito como techo.

jueves, 26 de julio de 2012

Espectáculo de Danza del Vientre con Laila Seshat "EGIPTO DESDE EL ALMA"

Todos los Viernes a las 23:30 disfruta de la magia de la Danza Oriental Egipcia con Laila Seshat. ¡¡Entrada Libre!!

jueves, 19 de julio de 2012

Cómo aprovechar al máximo tus clases de danza oriental

¿Cómo sacarle el máximo provecho a tus clases de danza oriental?


Cada cuerpo tiene sus propios bloqueos, y hay movimientos que te saldrán más fácilmente que otros.  Por eso debes trabajar más en aquellos que te resulten más difíciles.
La danza oriental te irá abriendo los canales energéticos del cuerpo y te irá haciendo más flexible.  Ya verás que si practicas con ánimo, diversión y constancia los pasos que aprendéis en clase, te irás haciendo a ellos antes de que te des cuenta.
Te recomiendo que guardes un momento del día para ti, busca un rincón de tu casa donde estés sola y a gusto y practica.
Ponte música árabe, mírate al espejo y practica los pasos uno por uno, repitiéndolos muchas veces al son de la música. Lo que yo hacía cuando empecé a aprender era dedicar canciones enteras a improvisar solo con una parte del cuerpo. Como la danza del vientre consiste en aislar, ese método me resultó muy fructífero.
Por ejemplo, dedicaba canciones enteras a mover los brazos, los brazos con las manos, el pecho, o incluso los brazos con las manos  y el pecho. Así mi cuerpo se iba haciendo al control de cada zona y luego a la coordinación de varias zonas.
Lo mismo repetía con las caderas, les dedicaba canciones enteras mientras miraba en el espejo cómo los hacía.
Pero no era lo único, también dedicaba canciones a bailar como me saliera, danzando con todo mi cuerpo sin mirarme al espejo, dedicándome solo a sentir la música y expresarme. En estos ejerciocios lo mejor es no pensar en si lo estás haciendo bien o mal, no importa ¡nadie te está mirando!, simplemente baila, siente la música árabe, viaja a oriente con los movimientos y los sonidos.
A esto último era a lo que dedicaba más tiempo, porque era lo más divertido y lo más gratificante. Aprendes rápidamente sin darte cuenta, tu cuerpo se va haciendo a la danza oriental y empiezas a combinar movimientos con todo el cuerpo y a aprender cómo expresarte, esto es, ¡aprendes a bailar de verdad!
Otra cosa que os recomiendo es que metáis música árabe en vuestro mp3 o mp4. Si no estás acostumbrada a escuchar música árabe puede que haya  momentos en los que te canses, pero insiste, cierra los ojos, escucha los instrumentos y deja que tu imaginación vuele.
Cuando haya pasado una temporada escuchando esta música te darás cuenta de que la entiendes, empiezas a sentir que te transmite y cuanto más pase el tiempo y sigas escuchándola más irás entrando en la energía, hasta que llegue el momento en que la sientas como tuya también. 
Por último recuerda que es muy importante calentar antes de bailar y estirar después. 
El momento del estiramiento puede llegar a ser muy mágico también. Yo a veces cuando practico sola enciendo velas, pongo incienso, estiro con música oriental relajante y medito al final. Los resultados son muy gratificantes. Te relajas, empiezas a ver las cosas con más distancias y el camino se aclara.
Espero que estos consejillos os sirvan de mucho.
Un beso y ¡no pares de danzar!

domingo, 15 de julio de 2012

LOS BENEFICIOS DE LA DANZA DEL VIENTRE

LOS BENEFICIOS DE LA DANZA ORIENTAL:



Son muchísimos los beneficios que aporta esta danza. Según nos cuenta Devorah Korek en su libro "Danza del Vientre", aporta flexibilidad, potencia el sistema cardiovascular, incrementa la resistencia corporal, ya que es un ejercicio aeróbico, reduce la tensión, estimula el buen funcionamiento de los órganos internos, disminuye los dolores de la zona lumbar, aumenta la capacidad pulmonar, irriga la sangre con más oxígeno, regula el sistema digestivo, atenúa los dolores de menstruación, nos corrige la postura, fortalece la musculatura, aumenta el ritmo de regeneración muscular, redistribuye el peso, evita la sobregarga en las articulaciones, ayuda a perder la rigidez, recoloca el eje corporal situando el vientre y las caderas como centro de gravedad, mejora la coordinación psicomotora, refuerza el sistema hormonal e inmunológico, eleva la capacidad de percepción, nos aporta armonía, autoestima, desarrolla la intuición, mejora a conciliar el sueño... entre miles de cosas más.
Esta danza fue creada para que las mujeres desarrollaran su potencial y su poder, como medio espiritual y físico al mismo tiempo, al igual que hacen las artes marciales orientales.
La danza oriental es el resultado de las mezclas de artes y sabidurías de un amplio conjunto de épocas y culturas orientales que han derivado en la danza del vientre que conocemos hoy en día.
Las mujeres de hoy en día pueden sacar un gran provecho de esta danza, y encontrarse a sí mismas despertando la Diosa que llevan dentro.